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Friday, 9 January 2015

EFECTOS EN EL COMERCIO MUNDIAL... ¿EN QUÉ ACABARÁ TODO ESTO?


Si bien en este artículo vamos a analizar la actualidad centrándonos principalmente en Rusia, antes debemos hacer un repaso de los antecedentes previos que mucho tienen que ver con la realidad actual. Cabe también mencionar, que los hechos podrían suceder más rápidamente de lo que cualquiera podría imaginarse y es por eso importante repasar los sucesos pasados. No dejen de leer la integridad del artículo y dejarnos sus opiniones que seguramente serán de gran aportación.




En Bretton Woods (1944), Estados Unidos impuso su hegemonía en el sistema monetario, por su supremacía ante el resto del mundo. Tenía pleno dominio de Europa por ser su aliada y ayudarla a su recuperación. El dólar se hace fuerte y ya no es posible mantener su convertibilidad debido a que han hecho un mal uso del sistema y se les va de las manos mantener el tipo de cambio fijo oro-dólar (1970). Poco mas tarde, proponen hacer libres todos los tipos de cambio lo que lleva a depreciar el dólar respecto al resto de monedas, pero ya tenían ganado terreno por esparcirlo por el resto de mundo, ser la moneda de cambio oficial de los principales alimentos del mundo y sobre todo del petróleo que ante el desarrollo de la sociedad mundial seguiría aumentando su consumo y en consecuencia la demanda del dólar. EEUU previamente había conseguido tener una industria fuerte por medio de los aranceles, pero también luego consiguieron tener un peso importante en los principales organismos de control internacional como el FMI, Banco Mundial y OMC quienes propiciaban políticas y recomendaciones que favorecían los intereses americanos. A través de estas instituciones se han conseguido desestabilizar y retrasar las principales economías latinoamericanas que estuvieron inmersas en innumerables crisis (1960-2008). También, existieron diversos hechos aislados de crisis durante los años sucesivos que afectaron a otros países en Asía (1990) por ejemplo, pero a su vez, los capitales especulativos siguieron campando a sus anchas en el sistema monetario internacional y han pasado a tener su propia autonomía independiente de los intereses de los gobiernos.



Irak como país exportador de petróleo consideró la opción de exportar su recurso en otra moneda que no fuera el dólar y desde ese entonces se generó una especulación del posible uso de armas de destrucción masiva por su parte, que llevó a que EEUU le declare la guerra e invadirlo, consiguiendo el control absoluto del petróleo del país (2003). A partir de ese momento, los capitales especulativos han ido interviniendo, haciendo que el precio del barril de petróleo aumente considerablemente y mientras tanto, aumentaba la demanda de la divisa dólar, moneda con la que se transa dicho recurso (2003-2008). Esto favoreció que, tanto el resto de países árabes (principales productores de petróleo), y otros países poco amigos de EEUU como Rusia y Venezuela, prosperasen económicamente aunque de manera muy diferente unos de otros, porque mientras los rusos hicieron algunas inversiones puntuales en su país y resto del mundo, los venezolanos gastaron en beneficios sociales para su población y, centrándose en ese recurso, descuidaron otros potenciales sectores, algo que los está llevando hoy en día a una complicada situación social.



Rusia no era gran cosa luego de la disolución de la URSS demostrandose más tarde con la caída del muro de Berlín, pero el aumento del precio del petróleo y la prosperidad del comercio mundial la llevó por sí sola a una situación de bonanza económica, teniendo cierto control estratégico sobre algunos países de la antigua URSS que hoy son importantes en lo que a los recursos alimenticios respecta. Es aquí donde entra en juego Ucrania, uno de los principales productores de alimentos en el mundo y muy próxima a la Unión Europea. Rusia, ante la desestabilización inicial de este país (2007), colaboró para mantenerlo, aunque los intereses de EEUU junto con la UE, generaron una ruptura de la mayor parte de este país con los problemas que ya todos conocemos, en los que Rusia intervino anexándose Crimea y apoyando a ciertos pro-rusos en algunas zonas (2014). Como una guerra bélica sería muy drástica a nivel mundial, estos países se han enzarzado en una guerra fría económica que empieza a calentarse. Rusia, ya tenía otros planes y se ha ido más hacia el lado de China, con quien ha estado tramando imponer un sistema de transacción del petróleo en otras monedas distintas al dólar. Europa y EEUU comenzaron sancionando a Rusia y ésta prohibiendo importaciones, situaciones que propiciaron ciertos cambios a nivel del comercio mundial: un mayor compromiso a prescindir del dólar, nuevas transacciones comerciales entre Latinoamérica y Rusia, cierto empeoramiento de la economía rusa y un mayor auge de la china. Ahora baja el petróleo rápidamente, lo que provoca una asfixia aún mayor sobre la economía rusa. Paralelamente, cae la demanda de dólares porque no se necesitan tantos para comprar ahora este recurso más barato. Es esencial que EEUU deba inmediatamente reducir su base monetaria para no tener efectos adversos porque el excedente de dicha moneda se trasladaría a la adquisición de alimentos y otros bienes que bajaran su precio por los menores costes de producción, pudiendo aumentar los precios de alimentos más tarde si ese excedente monetario no se contrae ya que así actuarán los capitales especulativos buscando maximizar su rentabilidad.



Está claro que los diferentes actores mueven los hilos con el fin de tener un efecto a su favor, pero las cosas están tan fuera de control de unos u otros, e interrelacionadas a su vez, que los efectos podrían ser malos para todos. Imposible predecir el futuro. A veces las cosas se hacen con un propósito en beneficio propio obteniendo como resultado algo no deseado para quien propició hacerlo. Sólo nos queda esperar cuál será el camino del mundo después de esta crisis mundial que parece no tener freno, llegado al punto complejo de que esto no será fácil de arreglar con una guerra (como se hizo luego de la gran depresión de 1930) porque ya no hay una posición hegemónica de los EEUU (ni económica ni militar) y la tendencia futura debe ser más global.



Centrándonos en nuestro análisis principal de Rusia, dados los acontecimientos actuales, podemos destacar que Rusia inmediatamente después de anexar Crimea de Ucrania en marzo de 2014, comenzó a ser sancionada económicamente por los gobiernos occidentales, inicialmente sobre los bancos (el Banco Mundial procedió a bloquear todos los préstamos financieros a la banca rusa) y corporaciones rusas de los mercados internacionales de capital, sufriendo también restricciones en las importaciones de alta tecnología principalmente destinada a la explotación de su petróleo en el ártico.



Vladimir Putin, ante las sanciones económicas sobre su país por la anexión de Crimea y su papel en el conflicto ucraniano, decidió responder en agosto de 2014 ante quienes secundaron las sanciones, prohibiendo las importaciones de estos países como represalia, principalmente de alimentos como carne, frutas, verduras y productos lácteos entre otros productos agrícolas, y materias primas. Estas sanciones sobre algunas empresas, inversores y el propio estado ruso que llevaron al gobierno a realizar la prohibición de ciertos productos del conjunto de los países que apoyaron las sanciones, han provocado internamente que escaseen productos dentro del país, otros ya no los tengan y otros suban su precio.



Algunos comercios ya se están quedando sin algunos elementos esenciales y al ser la idea de esta prohibición impulsar la agricultura nacional y el consumo de producto nacional, como la Grechka que es un tipo de trigo sarraceno, éste ha incrementado su demanda en más de un 27%, llegándose a agotar en muchas tiendas. Las cadenas de supermercados rusas han recorrido el mundo en busca de alimentos que reemplacen muchos provenientes de países de la UE, adquiriendo ahora el salmón en Chile, manzanas en China además de frutas y verduras en Turquía, entre otros. Las autoridades sanitarias rusas incluso han aprobado la importación de carne de cocodrilo desde Filipinas con objeto de reemplazar la carne de cerdo y vacuno europeo. Existen infinidad de misiones comerciales de la mayoría de los países latinoamericanos hacia Rusia para conseguir colocar sus productos y así aumentar sus exportaciones. El incremento de las relaciones comerciales entre Rusia, China y resto de países latinoamericanos en desarrollo podría calificarse como positivo para estos, pero no resultan del agrado de quienes hoy llevan las riendas del mundo. El último movimiento realizado por el gobierno ruso en diciembre de 2014 ha sido la imposición de un arancel a las exportaciones de trigo que permitan asegurar y mantener los stocks para sus propios ciudadanos de este recurso, lo que ha impulsado en primera instancia una bajada leve de los precios en los mercados futuros de cereales pero que no tardará en manifestarse indudablemente en fuertes aumentos por la reducción de la oferta internacional y porque posiblemente los capitales especulativos ante la bajada del precio del petróleo se volcarán a especular en los mercados de alimentos.



Cuando miramos hacia atrás de todo este conflicto vemos que el Kremlin se había fijado reducir la inflación hasta el 5% en 2014 y ya están calculando, debido a esta nueva situación, una inflación próxima al 9% poniendo la clase media rusa contra las cuerdas, ya que según comentarios del ministro Alexei Ulyukalev, seguirá subiendo durante 2015. Los precios de los alimentos básicos se han disparado, siendo una de las razones por las que se incrementa el consumo del producto nacional Grechka. Todo está actuando en espiral en contra de los intereses y objetivos del gobierno ruso, ya que la depreciación del rublo lleva a muchos productores de Grechka a retrasar la entrega del producto en espera de la estabilización de la moneda. Aunque no exista una verdadera alarma de escasez de alimentos, debido a situaciones de privación de un pasado no muy lejano en el tiempo, los rusos, han comenzado a hacer acopio de algunos productos, lo que aprieta aún más la presión inflacionaria y urge al gobierno ruso.



Muchos nos preguntamos si se han equivocado sobre esta decisión de prohibir las importaciones. La respuesta inicialmente parecería ser que sí; no obstante, es muy difícil predecir el futuro económico de cualquier país y existen indicios de que a pesar de lo mal que se encuentra Rusia hoy, la guerra comercial contra ella puede convertirse en un boomerang para Europa y devolverla a la recesión, como así también a Estados Unidos, dado que tanto Europa como Estados Unidos parecen negar la importancia creciente de China y el ascenso cada vez mayor del yuan en el comercio internacional. China y Rusia se han comprometido a negociar los precios energéticos en yuanes y esto implica un duro golpe a los petrodólares. Europa sigue sin tener una recuperación firme desde la entrada de la crisis. Parece ser que todo dependerá del aguante y sufrimiento de sus pueblos, como suele ser siempre, por lo que el desenlace final es muy impredecible.



El por qué de cómo suceden las cosas, tiene unas sólidas bases en ciertos antecedentes, pudiendo mencionar algo que ya es conocido por todos sobre reuniones secretas durante 2014 entre los banqueros centrales y los ministros de Rusia y China para concretar un sistema de intercambio rublo-yuan, proceso al que fueron invitados el resto de los países BRICS con el objeto de romper la hegemonía del dólar. A raíz de estas reuniones los BRICS tienen previsto crear un sistema monetario similar al FMI, sin los altos costes de éste y sin las cuotas de poder que principalmente favorecen a Estados Unidos. China hace tiempo que quiere tener una mayor participación en las decisiones del FMI sin lograr conseguirlo, sindo posible de alcanzar con este banco de los BRICS que pretendería competir con el Banco Mundial y enfocarse en los problemas que a éste no le interesan, que principalmente son el desarrollo de los países emergentes y la cooperación entre ellos, funcionando a espaldas de las instituciones como el Banco Mundial o el FMI dominadas por Estados Unidos (ambas instituciones residentes en Washington siempre han defendido los intereses de Estados Unidos en perjuicio del resto del mundo desde que se crearon con los tratados de Bretton Woods). A nuestro entender Europa debió haberse puesto del lado de los BRICS porque consideramos que Europa y Estados Unidos correrán un futuro más incierto a medida que se vayan dando los diferentes desenlaces de todos los hechos que actualmente nos acontecen.



Por otra parte y en respuesta a los antecedentes que desafían los intereses americanos, actualmente los precios internacionales del petróleo se han desplomado, surgiendo algunas preguntas interesantes a responder:

¿Qué países son los más perjudicados? En primer lugar, Rusia y Venezuela.

¿A qué intereses responden los países árabes ya que mantienen los niveles de producción constantes? Al entender de cualquiera claramente a los de Estados Unidos, pero en realidad al suyo propio y se lo demostraremos más adelante, y es algo con lo que no contaban los EEUU.

¿Por qué ahora conviene mantener el precio del petróleo bajo? Las principales respuestas especulan que sería porque con el precio del barril bajo se limitan las inversiones sobre las explotaciones del recurso mediante el fracking. Sin embargo, el desplome del precio del petróleo genera menor ingresos de divisas en Rusia que sustenten la moneda rusa, actualmente debilitada por las sanciones occidentales y la prohibición por su parte de ciertas importaciones occidentales, en consecuencia el rublo ruso se debilita aún más, por lo tanto, los alimentos que deben comprar los rusos en terceros países (que reemplacen los procedentes de la UE) comercializados en dólares mayoritariamente, también se encarecen (sube el coste de las importaciones), erosionando aún más el poder adquisitivo de las personas y generando aún más presión sobre la debilitada balanza de pagos del país ruso, y además, ocasionando otro efecto perjudicial sobre el resto de países latinoamericanos que pretendían incrementar sus exportaciones de alimentos hacia Rusia.



Respecto al fracking cabe mencionar que de los 7.300 billones de pies cúbicos de gas de esquisto reconocidos por la EIA (Energy Information Administration), el 15,5% (1.130 billones de pies cúbicos) descansa en China; 802 billones de pies cúbicos en Argentina (razón por la cual George Soros duplicó su inversión en YPF); 707 billones de pies cúbicos en Argelia, mientras que Estados Unidos se coloca en el cuarto lugar con unas reservas de 650 billones, aunque lleva ventaja en la explotación de este recurso respecto al resto de países. Entonces queda claro que China tiene los mayores yacimientos de gas de esquisto del mundo y ahora estaría dispuesta a animarse a extraerlos por la vía del fracking. Sin embargo, el gigante asiático se enfrenta a los retos económicos y ambientales para desarrollar la factura hidráulica en una geología compleja y de alto costo. Pero esta opción le permitiría abandonar el carbón, recurso por el cual se culpa a China de ser el mayor contaminador del planeta porque es el principal consumidor mundial de carbón y por tanto la mayor fuente contaminante de dióxido de carbono. Por eso se piensa que la extracción del gas de esquisto podría dar un vuelco en el cambio climático y frenar el deterioro ambiental. No obstante, aún nadie sabe con certeza los riesgos reales que implica la extracción del recurso a 3 mil o más metros de profundidad que requiere el uso de elementos altamente tóxicos y cancerígenos y la inevitable contaminación de las napas subterráneas. En cierto modo, esto sería inicialmente bueno para el planeta pero en cuanto a contaminación se trata, podemos estar perfectamente saliendo de Guatemala para meternos en Guatepeor, o como dicen en otros países, cayendo de la sartén a las brasas. A su vez, el gas de esquisto se ha transformado en la nueva fuente energética de Estados Unidos y en esto tiene mucho que ver la guerra de Irak del año 2003. Hasta antes de ese conflicto, el barril de petróleo cotizaba próximo a los 30 dólares. Desde entonces, el barril de petróleo no ha dejado de subir paulatinamente, llegando a marcar un récord en julio de 2008 cuando llegó a 147 dólares el barril; luego se ha ido estabilizando poco a poco, pero hoy rápidamente está llegando a cotizar próximo a los 50 dólares tras esos precios récord, lo que afecta las inversiones americanas para la extracción de este recurso mediante dicho procedimiento.



El dólar fue el gran beneficiado con cada alza del petróleo, dado que toda alza de este importante recurso energético eleva la demanda de dólares, por lo tanto, con la caída del precio de este recurso el dólar será inicialmente perjudicado y, con ello, todas las relaciones de comercio internacional. Aunque esta bajada de precios del petróleo afecta la explotación del recurso mediante el fracking, Estados Unidos tiene mucho más que perder si finalmente el recurso comienza a transarse en otras divisas, pero a la vez, les permite circunstancialmente adquirir el recurso para su acopio a un importe relativamente bajo ya que no tienen autoabastecimiento. A su vez, teniendo en cuenta que China ha superado a Estados Unidos como el mayor importador de petróleo del mundo, y que Arabia Saudita se está alejando de Estados Unidos y acercándose a China, esta bajada en el precio posibilita a China adquirir el recurso más barato, dejando de lado la idea de llevar a cabo la explotación del fracking que ahora sería nada rentable (obviamente de interés por parte de los países árabes). Por su parte, Rusia depende de las materias primas y los recursos naturales habiendo sido su potencial, y problema a la vez, conseguir explotarlas y exportarlas. Con la situación previa de precios altos en el barril de petróleo, Rusia y China, estaban a punto de cerrar este problema en poco tiempo para una de las materias primas rusas durante los próximos años. Existe una intención de acuerdo que lleva más de una década negociándose y parecía estar a punto de salir ya que Rusia vendería a China 38 mil millones de metros cúbicos anuales de gas natural durante los próximos treinta años, todo ello con una opción a aumentar la cantidad a 60 mil millones y requiriendo un gasoducto que Gazprom está planeando construir cuyo coste puede alcanzar los 40 mil millones de dólares. El acuerdo antes estaba más lejano debido al precio, pero parece que Rusia cedería debido a las sanciones impuestas por parte de las potencias occidentales y el actualmente descenso repentino en el precio del recurso. Si los europeos se plantean interconectar la red de gasoductos con Argelia a través de las conexiones mediante España como una forma de mostrar que pueden encontrar otro proveedor, los rusos pueden vender a China a través de un gasoducto como forma de demostrar que pueden encontrar otro comprador. EEUU claramente ha propiciado la bajada inicial en el precio del crudo, pero no contaba encontrarse con que los países árabes mantuvieran la producción con objeto de erradicar las inversiones en la extracción del recurso mediante fracking, llevando a que su precio descienda abruptamente, por lo que las cosas, aunque no parezcan en un principio tan buenas para Rusia puede que lo sean, generándose implícitamente un nuevo orden mundial. A su vez, las sanciones contra Rusia podrían tener un efecto colateral mucho más aterrador si Rusia se propone acelerar el colapso de la hegemonía del dólar. Si Rusia acepta el pago por el petróleo y gas en cualquier moneda distinta del dólar (sea el euro, el yuan, el yen, la rupia o el oro), el sistema del petrodólar se derrumbaría y con ello la hegemonía que impone Estados Unidos con el billete verde.



Esto conllevará que la desaceleración del comercio mundial continuará a sus anchas a medida que la caída de la demanda configurará la tendencia global del declive del comercio. El impacto que el desempleo tiene en la demanda resulta desastroso para el conjunto de la economía mundial. En este aspecto, la caída de la demanda mundial de bienes no sólo afecta a la producción industrial, sino también a la demanda mundial de comercio marítimo y la demanda de las divisas con que este comercio mundial funciona. En las actuales circunstancias, el dólar cae por el significativo descenso del comercio mundial y también por el efecto sustitución que comienza a generar en otros países el respaldo a otras monedas como el yuan chino, el rublo ruso o la rupia india, para realizar transacciones. El futuro es aún más incierto y aterrador si, por las razones que consideren oportunas las élites que mueven los hilos del mundo, propician una tercera guerra mundial, por lo que debemos esperar que esto nunca suceda y los ciudadanos del mundo nos expresemos contrarios a cualquier intento absurdo de una locura semejante. Es así también de esperar que las propuestas del famoso actual economista Piketty se hagan más relevantes, estemos o no de acuerdo del todo con su análisis, porque es evidente que debemos plantear un freno al crecimiento del capital especulativo que nos proyecta a una especie de barbarie humana.



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Hasta el próximo artículo y, esta vez, suyas son las conclusiones...



Leonardo Dufau.

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