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Wednesday, 4 June 2014

YUAN VS DÓLAR: BATALLA POR LA HEGEMONÍA INTERNACIONAL


Es evidente que en el mundo se están produciendo cambios políticos, económicos y sociales, por lo que desde este blog queremos darle al lector una idea de cómo esta metamorfosis afecta al comercio internacional, pero sobre todo, queremos aportar información que les permita formarse con realidades que están implícitas en el día a día y que por lo general no somos capaces de ver. En este artículo expresamos nuestra opinión personal de lo que algunos países en desarrollo deberían de hacer para ser desarrollados definitivamente basándose en su potencial comercial de exportación proveniente de la riqueza de sus recursos naturales que deberán ir transformando cada vez más en productos elaborados.
Las teorías de cómo funcionan las cosas datan de mucho tiempo atrás y no son innovadoras. Daniel Defoe en 1725 describió cómo el monarca Túdor, Enrique VII (1485-1509), transformó Inglaterra de un país exportador de lana en bruto en una fábrica de productos laneros a todo el mundo a través de políticas caracterizadas por medidas proteccionistas a la industria interna y altos tipos de aranceles aplicados a la lana llegada del exterior. También Ulises Grant describía cómo Inglaterra durante dos siglos había confiado y aplicado medidas de protección extremas obteniendo resultados satisfactorios a los cuales debía su fortaleza. Hasta que la protección ya no tenía nada que ofrecerle; en aquel entonces Ulises propuso que Estados Unidos una vez hubiera obtenido todo lo posible de la protección adoptaría el libre comercio y ya sabemos que desde 1872 superaron al Reino Unido como primer potencia económica mundial. En 1885 Friedrich List hizo una simple ejemplificación sobre lo que la doctrina de Adam Smith profesaba, utilizando la idea en la que un país usa una escalera para subir a una cima de gloria inalcanzable para encontrarse en una situación de ventaja sobre el resto y una vez allí patear la escalera por la que ha subido, privando así al resto de subir por la misma. Objetivamente, estas medidas habían consistido en elevar el poder industrial y la capacidad del comercio internacional del país a través de aranceles proteccionistas y restricciones, hasta tal punto de desarrollo que ninguna otra nación podía sostener una libre competencia contra ellos, y a partir de ese momento, sabiamente eliminaron esas medidas y predicaron a otras naciones los beneficios del libre comercio, obviamente asumiendo que el planteamiento anterior estuvo equivocado y que ahora estaba en el camino correcto. No olvidemos lo que explicamos en el artículo “Desentrañando los entresijos del Comercio Internacional”, donde analizábamos cómo Estados Unidos en 1973 nuevamente impuso unilateralmente su moneda bajo la falsa premisa de que eran la mayor economía dados sus lazos comerciales extendidos en todo el mundo, cuando en realidad estaban en quiebra y no podían mantener el tratado de Bretton Woods, ya que no podían continuar con la convertibilidad del dólar al oro, por lo que dejaron fluctuar libremente al dólar respecto al resto de monedas y declararon su moneda no convertible en oro. Esta situación, en la que la mayoría de los países también se vieron abocados a abandonar el patrón oro en favor del patrón dólar, permitió que Estados Unidos continuara con su hegemonía a costa de una distribución ampliamente desigual del crecimiento con el resto del mundo del que obtenía sus riquezas pagando con su propia moneda.



Ahora, y desde la crisis financiera, existen muchos expertos que pronostican el declive de EEUU, tales como el intelectual argelino Sami Naïr, quien hace poco ha afirmado que el deterioro norteamericano ya ha comenzado de forma lenta y larga, reorganizándose el apogeo en tres posibles actores: China, Alemania y Rusia, compartiendo así, más el poder entre diferentes naciones. En su análisis encuentra que en Europa Alemania ha pasado a dirigir más que Francia, siendo más evidente desde la crisis del euro, porque al inicio existía mayor paridad estratégica entre ambos. Es indudable que Alemania es una potencia de dirección mundial, dejando en Europa en segundo plano tanto a Francia como a Reino Unido, e incluso puede hablar de igual a igual con Estados Unidos transcurridos 70 años desde el final de la Segunda Guerra Mundial en base a lo explicado en nuestro artículo “El mercado Europeo y su motor Aleman”. Sin embargo, Ucrania puso en juego cuestiones económicas clave, como son la ampliación del área de influencia del mercado europeo y la dependencia energética de Alemania respecto de Rusia (leer “Cómo el conflicto en Ucrania afecta al comercio internacional”). Por otro lado, Francia aún en el bando de los ricos, se ha encallado, por lo que no sorprende en sus calles una completa unanimidad contra Europa, habiendo ganado en las últimas elecciones europeas un partido anti europeo. Un dato que también enciende las alarmas es que de las 500 empresas mundiales creadas después de 1975, menos de 5 son europeas. Europa ahora está dividida, unos como Alemania que quieren estabilidad y poca inflación, y otros como España e Italia, que necesitan crecimiento e inflación para aliviar sus deudas. Esto conlleva que crezca el descontento en varios países. Las explicaciones de por qué se ha llegado a la nostalgia y el descontento radican en la decadencia relativa de Europa frente a China y otras potencias emergentes, en la incapacidad para establecer un sistema de participación y control democrático que permita sentirse representados a los ciudadanos, y en la pujanza alemana. A su favor, Europa tiene la cultura más increíble y con más diversidad del mundo pudiendo ser la semilla de crecimiento de empresas tecnológicas, porque la cultura permite la comunicación entre la gente. También, es un continente antiguo ampliamente desarrollado que ha pesar de las diferencias, permanece unido y que ha contado con el apoyo norteamericano desde la Segunda Guerra Mundial, por lo tanto, Alemania no conseguiría ser potencia mundial para nosotros. Rusia con su líder político actual, Vladimir Putin, ha tomado un papel relevante en el contexto internacional evidenciando un distanciamiento cada vez mayor de la Unión Europea y Estados Unidos, por lo que esperamos que estos nuevos acontecimientos no devengan con el tiempo en conflictos bélicos que en definitiva son un perjuicio para las sociedades de los países afectados, por lo que tampoco creemos que jueguen un papel preponderante como potencia económica mundial ya que también dejan mayor protagonismo a China.



Analizando China, desde 2009 ha superado a EEUU como mayor consumidor de energía del mundo de forma más rápida de lo que se esperaba, ya que no se vio afectada por la crisis financiera global. Su consumo de energía per cápita se encuentra aproximadamente en un tercio de la media de los países de la OCDE dándonos una idea de que seguirá siendo creciente su consumo en la medida en que el país siga creciendo económicamente. La demanda de energía hubiese sido mucho mayor si el Gobierno Chino no hubiese puesto los esfuerzos requeridos para frenar la cantidad necesaria de energía para producir una unidad monetaria de producto interior bruto (Intensidad Energética), invirtiendo en eficiencia energética con el desarrollo e implantación de energías renovables. Así, China también consiguió adelantar a EEUU en inversiones de energías renovables según un estudio del Pew Charitable Trust (invirtió 36 mil millones de dólares frente a casi 19 mil millones de EEUU). También supera a España como tercer potencia eólica mundial con sus 20GW de potencia eólica instalada y esta empezando a apostar más por la energía nuclear en vez de las centrales térmicas de carbón. También, compradores y empresas de China aspiran a convertirse en los mayores terratenientes de EEUU y han empezado a inundar Detroit apodada la ciudad del motor y conocida antiguamente como la ciudad mayor industrializada del mundo por registrar el mayor ingreso per cápita del país, pero que hoy en día es la mayor bancarrota de la historia estadounidense. Para salir de su particular infierno, el gobernador de Michigan, Rick Snyder, parece estar convencido de que China puede jugar el papel de salvador para esta ciudad por lo que solicitará 50 mil visados federales especiales de inmigración en los próximos cinco años para atraer a profesionales extranjeros dispuestos a trabajar y vivir en la ciudad, siendo una realidad que muchas empresas chinas ya están echando raíces en Detroit invirtiendo en empresas estadounidenses de nuevas tecnologías en vehículos, vendiendo desde cinturones de seguridad hasta los amortiguadores en tiendas al por menor. A su vez, contratan a ingenieros y diseñadores con experiencia, en un intento por adquirir el talento y la experiencia de los fabricantes de automóviles estadounidenses. En estos momentos donde China estaría desbancando como primera potencia a los EEUU, está adquiriendo en los últimos años masivamente tecnología europea y de otros países, por lo que algunos sostienen que si basa su crecimiento en un modelo de copiar y comprar tecnología, nunca va a tener una sociedad basada en el conocimiento emprendedor, pero es evidente que están emprendiendo con su manera particular de hacer las cosas y tienen éxito.



Hace muy poco, el Banco Mundial realizó un informe indicando que China superará a Estados Unidos como primera potencia económica mundial a finales de este año, y cinco antes de lo previsto. Según este informe basado en los datos recogidos hasta el 2011, el PIB de China, ajustado por la paridad del poder de compra, es mucho mayor de lo que se había calculado con anterioridad, ya que al final de 2011 suponía el 87% del PIB estadounidense, mientras que apenas seis años antes era del 72%. Por otro lado, el FMI estimó que en estos cuatro años China habrá acumulado un crecimiento del 24%, frente al 7,6% de EEUU, y de confirmarse este dato, supondría que China supera este mismo año a EEUU como primera economía del mundo en estos términos. Este nuevo cálculo rompería el pronóstico del FMI que estimó que esto pasaría en 2019, siempre sobre la base de eliminar el tipo de cambio sobre el PIB, ya que, si dicho cálculo se hiciera sobre dólares corrientes, ni el Banco Mundial ni el FMI prevén que esto se produzca en toda la década, ya que EEUU es todavía dos veces mayor que China. Por su parte, el Instituto de Estadística Chino discrepa con la metodología aplicada al cálculo, rechazando los resultados principalmente por parte de sus autoridades, como si no desearan ser la primera economía del mundo. Está forma de medir el PIB, convirtiéndolo en un indicador económico nacional, elimina el impacto del tipo de cambio en su cálculo, ya que se convierte en una moneda común haciendo que la paridad del poder de compra sea una medida más directa que los tipos de cambio para determinar el poder adquisitivo del dinero. Así, se miden grandes agregados económicos en función de lo que una unidad monetaria (dólar o euro) es capaz de comprar en cada país, no obstante, algunos expertos (Arvind Subramanian y Martín Kessler del Instituto Peterson) dudan que este indicador sirva para aseverar que China sea la nueva economía mundial. De todas formas, estos expertos dicen que este nuevo cálculo permite asegurar que la divisa china cotiza en su valor justo permitiendo asentar un pilar fundamental del desarrollo de la economía china que hasta el momento se basaba en una moneda depreciada para impulsar sus exportaciones, pero sin embargo, de aprobarse ahora la internacionalización del yuan, habría un impacto dramático en la economía mundial, mientras que EEUU sigue y seguirá siendo el principal jugador del sistema financiero global. Volviendo a la comparación en dólares corrientes afirman que China sigue siendo un país mucho más pobre que EEUU, ya que los ingresos per cápita chinos apenas suponen la quinta parte de EEUU, incluso ajustados al poder de compra. Los países dominantes como Reino Unido y Estados Unidos siempre han sido países ricos, por lo que no hay precedentes y en tal caso, si así ocurre también se situaría al frente la economía de un país sin un sistema político democrático.



Otro acontecimiento que creemos importante mencionar, se produjo en la reunión anual del comité de Bretton Woods de este año, donde la directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, habló sobre la importancia de las reformas señalando que durante su mandato el FMI tuvo que adaptarse a las nuevas circunstancias entregando casi 700 billones de dólares en préstamos con asistencia en 150 de los 188 países miembros. Cuestionada por la falta de previsión de la crisis financiera, se escudó en que el problema no lo vieron de una forma obsesiva citando un documento publicado previamente a la crisis, donde el anterior director general del FMI destacaba alguno de los riesgos que estaban surgiendo, sin que fueran percibidos con una enorme importancia evidenciando claramente la cultura del fondo por evitar asumir riesgos y culpas. En esta misma reunión del comité de Bretton Woods el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, hizo referencia al libro de Thomas Piketty quién señala dos fuerzas principales que han llevado al mundo a la convergencia: la difusión del conocimiento y la inversión en capacitación. Explicó que el Banco Mundial durante la crisis se centró en dar asistencia de emergencia poniendo sus recursos a disposición de quienes los necesitaban. En esta reunión señaló que se están preguntando por qué hacer algo en un país puede costar el triple que en otro, cuando a nuestro criterio una institución como ellos debería a estas alturas tenerlo claro y si no que lo consulten con expertos en comercio internacional. Sin embargo, vemos importante explicar la novedad de que el Banco Mundial y la Corporación Financiera Internacional (CFI), están trabajando en crear mercados de capitales en los países emergentes a través de la venta de bonos en el extranjero en monedas locales destinados a inversores nacionales e internacionales (ya han emitido unos 8500 millones de dólares en 19 monedas desde 2011). Las emisiones están centradas en la financiación de temas concretos, estimulando la actividad económica y desarrollando mercados incipientes en beneficio de los gobiernos y empresas locales. Estos bonos son emitidos por la CFI que es una institución supranacional con calificación AAA, ayudando a crear mercados de capitales con la atracción de inversores como los fondos de pensiones que quieren poner su dinero en inversiones de bajo riesgo, teniendo por lo general exceso de suscriptores. Esto nació hace dos años en la República Dominicana para financiar a las empresas y compradores de viviendas, recaudando con la emisión de un bono en moneda local, el dinero de los fondos de pensiones dominicanos para desarrollar el sector privado del país y continuaron extendiendo este proceso en muchos otros de los países en vías de desarrollo.



Se habla de que Latinoamérica, como actual mayor exportador neto del mundo y compuesto por países en vías de desarrollo, podría proveer alimentos a nueve mil millones de habitantes en 2050 y convertirse así en el granero del mundo según un estudio de Global Harverst Initiative (GHI), que sólo sería posible lograr si se aplican las políticas clave en pos de la productividad agrícola. Tanto América Latina como el Caribe, cuentan con la tercera parte de los recursos de agua dulce del mundo y grandes extensiones de tierra con gran potencial para el cultivo, sin embargo, sólo han alcanzado una fracción de su potencial para aumentar la producción agrícola tanto para el consumo regional como para la exportación mundial. América Latina tiene un gran potencial para ayudar a satisfacer, de manera sostenible y productiva, la creciente demanda de alimentos, pastos, fibras y combustibles de nuestro planeta, simplemente poniendo en marcha una agenda de políticas favorables a la agricultura que atraigan las inversiones e innovaciones necesarias para convertirse en la despensa global del siglo XXI. Actualmente, América Latina y el Caribe aportan el 11% del valor de la producción mundial de alimentos y cuentan con casi el 24% de la tierra cultivable del mundo. Según algunos expertos, posee el 28% de la tierra del mundo que se considera con potencial medio-alto para la expansión sostenible de la superficie cultivada y el 36% de la tierra está tan sólo a unas seis horas de los mercados locales en promedio. Cabe destacar, que en otro de nuestros artículos hablamos sobre que “China podría ser una oportunidad para Latinoamérica“, donde explicamos que el comercio chino se ha multiplicado por 21 en los últimos 12 años siendo este país uno de los actores principales de América Latina. No obstante, este crecimiento comercial no beneficia sus balanzas comerciales porque el crecimiento del intercambio es recíproco, donde América Latina vende principalmente materias primas y China sus manufacturas tecnológicas simples. También explicamos la necesidad de que América Latina cambie la actual tendencia, donde el 80% de su comercio exterior es con países de fuera de la región, siendo necesario incrementar el comercio intracontinental de sus manufacturas porque el mismo estaría en un porcentaje del 20% teniendo aún mucho recorrido, mientras que el comercio intracontinental asiático estaría en el 53%. Por su parte, los países africanos con suelos ricos en minerales también se encuentran entre los países más pobres del mundo, siendo países subdesarrollados o en vías de desarrollo, donde el 80% de sus exportaciones son materias primas. China es el tercer socio más importante de este continente teniendo interés en países de grandes recursos como lo es Angola por su petróleo y otros cuantos países por sus minerales. EEUU y Europa también tienen inversiones en estos países a través de la construcción en general y en la explotación de hidrocarburos como minerales, pero China gana en influencia. Actualmente, surge Nigeria con fuerza en el continente dado su rápido crecimiento en el sector del petróleo, agricultura y minerales aunque no dejan de tener problemas de estabilidad social.



En los últimos meses se han aplicado diversas sanciones en contra de Rusia por parte de Europa y Estados Unidos sin que puedan impedir que Rusia continue con su política exterior de proponer un cambio en el patrón monetario utilizado, por lo que actualmente existen al menos unos 40 bancos centrales de diversos países del mundo que gestionan reservas de la moneda china (el yuan) y otros tantos han informado que continuarán con la tendencia. El dato surge del informe presentado por South China Morning Post donde se manifestó la existencia de 40 bancos centrales que invirtieron en el Yuan chino y que dicha cifra va en aumento, lo que permite concluir que la moneda china se esta convirtiendo en un activo de reserva mundial. Algunos de los 40 bancos centrales pertenecen a los siguientes países que detallamos según su continente: En Europa, Austria, Noruega, Francia y Lituania; Asia, Hong Kong, Indonesia, Japón, Corea del Sur, Macao, Malasia, Nepal, Pakistán, Singapur y Tailandia; Oceanía, Australia; América del Sur, Chile, Bolivia y Venezuela; y África, Kenia, Ghana, Sudáfrica, Nigeria y Tanzania. Además, los países africanos ya pueden obtener dinero directo de China dados sus crecientes lazos comerciales. Ya se ha abierto en Frankfurt una zona de comercio donde sólo participan euros y yuanes, lo que acentuará la clara tendencia al declive de la moneda americana como reserva, que ya en 2013 representaba el 33% de las reservas de divisas mundiales en dólares mientras que en el 2000 eran del 60% las reservas existentes. Aunque el FMI no da a conocer el porcentaje de yuanes atesorados como reservas, se comenta que la cifra por mantener reservas en otras monedas crece en un 400%. China y Rusia ya han firmado un acuerdo en el que las exportaciones energéticas rusas serán canceladas en yuanes por parte de China, marcando el punto de inflexión a la hegemonía del dólar como divisa universal. En el caso de China, su moneda fortalece las razones de ser reserva mundial por los verdaderos lazos comerciales que tienen en África, Asia, Europa y América Latina siendo ya en nuestra consideración una potencia económica. Creemos que esta tendencia debe profundizarse y que muchos países latinoamericanos y africanos deberían sumarse a este proceso de cambio, tomando de reservas otras monedas y fijando el precio de sus materias primas en otras divisas. Los países de América Latina y África son ricos por los recursos naturales que poseen y su capacidad como fuente de alimentos especialmente los latinoamericanos, ya que las industrias de productos elaborados en países desarrollados no serían nada sin las materias primas provenientes de los países en desarrollo. No queremos hacer apología al comunismo, pero sí a que exista con el capitalismo una distribución mejor de la riqueza y para ello es necesario un cambio que no creemos pueda darse con la moneda que suprimió el potencial de los países ricos por sus recursos y que hoy están en desarrollo, pero pobres debido al sistema monetario, especulativo y financiero actual. Si ya existen operaciones donde los intereses norteamericanos están ausentes, por qué no empezar el cambio fijando esas materias primas y productos en las monedas fuertes de aquellos países que intervienen en la operación permitiendo una mayor estabilidad monetaria al margen de la especulación. Latinoamérica debería procurar una unión monetaria similar a la de Europa estrechando aún más sus lazos comerciales y políticas económicas entre los países que la integran. En la reunión celebrada este año con motivo del décimo aniversario del Instituto Fernando Henrique Cardoso (IFHC) en Sao Paulo, los líderes políticos reunidos pidieron por unanimidad que América Latina se pronuncie con una sola voz en el escenario internacional y creemos que sería hora de hacerlo.



En conclusión, de los datos expuestos entendemos cómo Estados Unidos llegó a ser una potencia con el proteccionismo y más tarde la imposición de su moneda. La crisis financiera es el punto de inflexión en el declive de este país y sin posibilidades para que Europa, con Alemania a la cabeza como al igual de Rusia que favorece a China, tome un papel relevante en el escenario mundial. Es entonces China, quien desempeñará un protagonismo esencial como potencia de la economía mundial. Creemos conveniente, por los datos que avalan la cotización justa de la moneda china, que principalmente los países en vías de desarrollo vayan cambiando del patrón dólar a un nuevo patrón yuan poco a poco por medio del intercambio comercial con China. Latinoamérica debería propiciar su unión y establecer una moneda conjunta que estaría respaldada por sus recursos naturales y su capacidad productiva de alimentos. Esta moneda podrían potenciarla en los mercados de capitales vendiendo bonos a inversores nacionales e internacionales para financiar principalmente las industrias tecnológicas eficientes y responsables con el medio ambiente, que permitan una mayor transformación de sus materias primas en productos manufacturados. Todo esto debe complementarse con políticas que favorezcan una mayor igualdad entre los países y no sabemos quién podría ser el organismo capaz de dirigir una hazaña de tal magnitud cuando los dos principales son incapaces de asumir sus responsabilidades y estarían bajo la influencia de intereses que desaprobarían una propuesta como la descrita.



Si desea mayor información o requiere de servicios relacionados con este artículo, no dude en ponerse en contacto a través de nuestra página web en www.externalexpansion.net o directamente en nuestro correo electrónico info@externalexpansion.net.



Hasta el próximo artículo...

Leonardo Dufau
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