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Friday, 7 February 2014

CHINA: UNA GRAN OPORTUNIDAD PARA LATINOAMÉRICA

China va en camino de convertirse en el segundo importador de Latinoamérica detrás de EEUU y encierra una oportunidad de cambio para estos países si desarrollan un plan estratégico que les permita aprovecharse del crecimiento de la demanda interna china. No es tarea fácil, pero si se toma conciencia desde las instituciones gubernamentales, es la oportunidad con la que estos países latinos sueñan para mejorar su riqueza.

El avance comercial entre China y Latinoamérica va creciendo cada año, por lo que se empieza a pensar que el gigante asiático supere a la Unión Europea como segundo destino de las exportaciones latinoamericanas en un futuro próximo. Esto deviene del constante crecimiento de la demanda interna China. Pero de momento no se cree que el primer destino de las exportaciones latinoamericanas deje de ser los EEUU, ya que es un mercado grande y más cercano, además de llevar años en funcionamiento, por lo que las exportaciones a este país de muchos productos ya tienen un camino recorrido muy afianzado.

Si prestamos atención al caso concreto de Brasil, que es la economía latinoamericana más fuerte, vemos que sus exportaciones a China incluso rebasaron a las de EEUU tras la crisis financiera que afectó al mercado norteamericano en 2009, y a su vez, aunque la Unión Europea tiene ventaja sobre China de momento, las exportaciones brasileñas al viejo continente van disminuyendo año tras año, en beneficio de las exportaciones hacia China. En 2013 la disminución no ha sido muy significativa, ya que sólo han decrecido las importaciones europeas desde Brasil en medio punto porcentual, mientras que los chinos incrementaron sus importaciones desde Brasil en 2,5% más respecto al 2012. Las cifras son sorprendentes si observamos la última década, ya que desde el 2000 al 2012, el comercio chino con el latinoamericano se multiplico por 21, pasando a ser China uno de los actores principales en el destino de las exportaciones de la mayoría de los países latinoamericanos.

Aún está por definir el efecto que tendrá la recuperación de EEUU en las exportaciones globales de esta región en concreto, pero lo que sí está muy claro es que China continuará con su política de expandir su mercado interno y favorecer el crecimiento de la renta de su población.

Algo que debemos dejar patente para los países latinoamericanos, es que el incremento del comercio internacional con China que viene creciendo año tras año, sigue sin beneficiar su balanza comercial, porque aunque China aumente sus importaciones de Latinoamérica, también incrementa sus exportaciones a estos países, y como no podía ser de otra manera, la balanza no es equivalente. La cesta de bienes exportados de Latino américa se compone en su mayoría de materias primas, mientras que en el sentido inverso, China exporta sus manufacturas de tecnologías simples, representando las latinoamericanas el 90% de las importaciones de este país, siendo está la ecuación clásica a la que está sometida este continente.

Estudios independientes, observan que China ejerce el papel de atenuar el comercio intracontinental latinoamericano, ya que los países latinos, ante la gran demanda de materias primas por parte de China, ponen en segundo plano el comercio intracontinental de sus productos manufacturados, mientras que China por su parte, tiene una política industrial que privilegia la cadena productiva con otros países asiáticos vecinos, como Malasia, Vietnam o Corea del Sur, que proveen a las industrias chinas. Los datos reflejan que el comercio intracontinental de los países asiáticos representa el 53%, mientras que el de los países latinoamericanos representa el 20%, ya que el 80% de su comercio exterior es con países de fuera de la región.

Se plantean muchas soluciones al respecto, que creemos son la salida para que estos países cambien su tradicional manera de exportar. Es necesario que en estos países, con la ayuda de expertos profesionales y el apoyo de los gobiernos y empresarios, se desarrolle una estrategia a largo plazo que podría corregir esta situación rápidamente; ya que la apertura cada vez más grande del mercado interno de los países asiáticos, favorecerá el aumento de la demanda de alimentos manufacturados e industrializados, abriendo así una gran oportunidad para los países latinoamericanos y sus exportaciones de productos manufacturados que aporten un valor agregado a sus economías. Podemos señalar que de momento no existen reuniones al respecto por parte de estos países, ni se están llevando a cabo inversiones que impliquen tener en mente un plan como el descrito. Es una pena, ya que será una nueva posibilidad que dejarán pasar y que podría significar un gran cambio para todos ellos.

Los fundamentos que avalan esta idea, se basan en que China ha mantenido una estrategia siempre de importar de estos países latinoamericanos principalmente materias primas, para abastecer el incesante crecimiento de su mercado interno, donde las zonas urbanizadas crecen en detrimento de las zonas rurales, como así su consumo de alimentos y bienes duraderos. Esto implica que con el paso de los años China irá incrementando su déficit de tierras cultivables y agua, mientras que Latinoamérica tiene excedentes. Por ello, es obvio que existe complementariedad entre ellos, porque los chinos demandan recursos que Latinoamérica tiene de sobra; es ahí donde radica la idea de que se debe aprovechar esta situación y no solo exportar soja para alimentar su ganado o petróleo para garantizarles energía y combustible, sino también, comenzar a exportar alimentos manufacturados que contribuyan a cambiar la tendencia actual y favorecer sus propias balanzas comerciales.

Se calcula que Latino américa tiene un espacio disponible del 120% para duplicar su producción de alimentos, mientras que China tiene excedente de capital productivo para invertir, algo que sería muy bienvenido en países con tasa de ahorro bajos como el caso de los latinoamericanos, siempre y cuando no acaben en manos de la corrupción y, en cambio, se inviertan en infraestructuras que mejoren la capacidad productiva de mercancías manufacturadas.

Por último, decir que lo que se debe tener presente es que China no es solamente importante para Latinoamérica, sino que lo es para el comercio de todo el mundo. Con lo cual, si los países latinoamericanos no saben aprovechar este nuevo contexto que se está dando, lo aprovecharán otros, lo que conllevará a estos países a permanecer siempre en el mismo punto en el que se encuentran.

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Hasta el próximo articulo...

Leonardo Dufau 
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